La localización es el proceso de adaptar un producto o contenido a un mercado concreto. Ajusta el idioma, los formatos, las referencias culturales y la experiencia completa del usuario. Engloba la traducción, pero su alcance es considerablemente mayor.

En Trágora llevamos desde 2004 gestionando proyectos de localización para empresas que distribuyen sus productos en mercados internacionales. Desde paneles de administración de software B2B hasta catálogos de producto para diferentes mercados. Lo que vemos con más frecuencia es que las empresas llegan pensando que necesitan un presupuesto de traducción y, después del primer encargo, entienden que lo que necesitaban era localización. Pero ahí ya nosotras nos hemos anticipado y te hemos explicado todo como vamos a hacer en este artículo.

Localización y traducción no son lo mismo

La confusión entre los dos términos es comprensible. Ambos implican idiomas, ambos los gestionan empresas de traducción. La diferencia está en el alcance.

Qué cubre la traducción y dónde se queda corta

Una traducción convierte el contenido lingüístico de un texto. El texto de origen se reproduce en la lengua de destino con la mayor fidelidad posible al significado original. Para la traducción de un contrato, un informe técnico o la traducción de un manual de instrucciones, eso es exactamente lo que se necesita.

El problema aparece cuando el texto forma parte de un producto. Una app con el botón Sign up traducido correctamente como «Regístrate» pero con la fecha en formato MM/DD/YYYY ya no funciona bien en España. La traducción es buena, pero la adaptación se ha quedado a medias.

Qué añade la localización

La localización interviene donde la traducción termina. Adapta los formatos de fecha y moneda, revisa que las referencias culturales funcionen en el mercado de destino y verifica que los elementos visuales no generen fricciones con el usuario local.

Vamos, que si el texto traducido es correcto pero el producto sigue sintiéndose extranjero, falta localización.

TraducciónLocalización
Idioma
Formatos (fecha, moneda, unidades)
Adaptación culturalParcial
Texto de interfaz (UI strings)✓ con QA técnico
Compatibilidad con archivos del producto (XLIFF, JSON, PO…)
Revisión en contexto real

Qué puede localizarse

La localización no es un servicio exclusivo del software, aunque sea el caso más frecuente. Cualquier producto o contenido diseñado para un mercado específico puede, y en muchos casos debe, localizarse.

Software y apps

Las cadenas de texto de una interfaz, los mensajes de error y los textos de onboarding forman un ecosistema complejo. Cada elemento tiene restricciones de espacio, variables dinámicas y dependencias técnicas que obligan a trabajar directamente sobre los archivos del producto, no sobre un documento exportado.

Los formatos más habituales en proeyctos de localización de software son XLIFF, PO, JSON y YAML. Trabajar con ellos requiere traductores con experiencia en localización de software, no solo en traducción técnica. En Trágora hemos trabajado recientemente en la localización a estonio y ruso del software de identificación biométrica (Speed Identity) y también nos hemos encargado de la traducción de un sitio e-commerce y de la aplicación de la reconocida marca Hoffman a inglés, francés, portugués y alemán.

Sitios web y e-commerce

Una web localizada no es una web traducida. El SEO cambia por completo de un mercado a otro: las palabras clave en inglés no tienen equivalente directo en español, y las que existen pueden tener volúmenes de búsqueda muy distintos. De eso se encarga la traducción de contenidos seo. Las páginas de producto de un e-commerce necesitan adaptarse a los hábitos de compra locales y a las expectativas de cada mercado en cuanto a tono y presentación.

Por ejemplo, en Trágora nos hemos encargado de la localización de la web e-commerce de Hoffmann en varios idiomas y hemos podido comprobar la delicadeza de este asunto. También la traducción de sitios web profesional es una de nuestras especialidades, donde tenemos en cuenta la adaptación cultural desde el primer momento.

Videojuegos

La localización de videojuegos tiene sus propias reglas. Los textos son breves, están contextualizados en escenas que el traductor no siempre puede ver y están sometidos a límites de caracteres que varían por plataforma. A eso se suma la revisión de referencias culturales que en el mercado original pasan desapercibidas pero en el de destino pueden resultar problemáticas.

El sector indie ha aumentado mucho la demanda de este servicio en los últimos años. En Trágora hemos localizado más de 300 proyectos de videojuegos indie y para consolas con resultados muy satisfactorios.

Productos, catálogos y embalajes

La localización de producto físico tiene una particularidad importante: los errores tienen consecuencias materiales. Un embalaje con las instrucciones de seguridad mal adaptadas no se puede corregir con una actualización. En estos proyectos, el control de calidad tiene más peso que en cualquier otro tipo de encargo. En Trágora sobre todo nos encargamos de la localización de packaging de productos médicos para laboratorios como parte de nuestro compromiso con la traducción para empresas.

Internacionalización y localización, dos conceptos que van juntos

Si gestionas el desarrollo de un producto digital, es probable que hayas visto los términos i18n y l10n. No son sinónimos, y confundirlos puede salir caro.

La internacionalización (i18n) es el trabajo de ingeniería previo: separar el texto del código, diseñar interfaces que soporten textos más largos o caracteres distintos y asegurarse de que el sistema gestiona correctamente distintas zonas horarias y sistemas de escritura. La localización (l10n) viene después, una vez el producto está preparado para recibirla.

Sin internacionalización previa, localizar cuesta más y lleva más tiempo. El proveedor puede hacer bien su trabajo y el producto seguirá fallando si el código no estaba preparado para recibir otro idioma.

Internacionalización (i18n)Localización (l10n)
Quién lo haceEquipo de desarrolloProveedor lingüístico
CuándoAntes de lanzar el productoCuando el producto está listo
Qué implicaSeparar texto del código, soporte de caracteres, zonas horariasTraducir, adaptar y revisar en contexto
Si se omiteLa localización posterior es más cara y lentaEl producto no llega al mercado de destino

Eso sí, incorporar la internacionalización con el producto ya construido suele multiplicar los costes de forma significativa. Para equipos en fase de desarrollo, la recomendación es incluirla desde el principio.

Cómo funciona un proyecto de localización

El proceso varía según el tipo de producto, pero la estructura habitual sigue cinco fases. Si alguna vez te has preguntado qué ocurre entre que mandas los archivos y recibes la entrega, aquí está la respuesta.

  1. Análisis del proyecto. Se revisan los archivos, los formatos, los idiomas de destino y el volumen de contenido. En esta fase se detectan los problemas técnicos que pueden afectar al plazo o al coste antes de arrancar. Es el paso que más tiempo ahorra en todas las fases siguientes.
  2. Preparación de archivos. Los archivos se preparan para procesarse con herramientas de traducción asistida (CAT tools) o sistemas de gestión de traducciones (TMS). Esto incluye la extracción del texto traducible, la creación de memorias de traducción y la configuración de glosarios terminológicos.
  3. Traducción y adaptación. Los traductores trabajan sobre el contenido teniendo en cuenta el contexto del producto. En proyectos de software, esta fase incluye una revisión en contexto donde se verifica que el texto encaja en la interfaz real. También puede ser necesaria la subtitulación en diferentes idiomas.
  4. Control de calidad (QA). Se revisan coherencia terminológica, longitud de cadenas, caracteres especiales y variables no traducidas. El objetivo es que ningún elemento rompa la interfaz ni genere errores en el producto final.
  5. Entrega e implementación. Los archivos localizados se devuelven en el formato original, listos para integrarse sin trabajo adicional por parte del equipo técnico del cliente.

Qué distingue a un proveedor de localización de una agencia de traducción genérica

La diferencia práctica está en el manejo de archivos técnicos y en la capacidad de integrarse con el flujo de desarrollo del cliente.

Una agencia generalista puede traducir el texto de una app si se lo entregan en Word. Un proveedor de localización como Trágora trabaja directamente sobre los archivos del repositorio, gestiona las actualizaciones cuando el producto evoluciona y mantiene la coherencia terminológica entre versiones.

Elena Fernández Luna, directora de Trágora, lo resume de una forma que reconocemos en muchas conversaciones con clientes: «La primera pregunta suele ser cuánto cuesta. La segunda, después de ver el primer entregable, es por qué no lo habían hecho antes.»

En Trágora trabajamos con Trados, memoQ, Phrase o Lokalise y los traductores tienen perfil de especialidad según el proyecto. Un perfil adecuado para una interfaz de gestión industrial y el de un videojuego de rol no son intercambiables.

Preguntas frecuentes sobre localización

¿Cuánto cuesta localizar un software?

El coste depende del volumen de texto, los idiomas de destino y el estado técnico del producto. Una app pequeña con unas 5.000 palabras y dos idiomas de destino puede presupuestarse desde 0,09 € por palabra. Los proyectos con varios idiomas, actualizaciones frecuentes y QA técnico tienen estructuras de precio distintas que conviene analizar antes de arrancar.

¿Cuánto tiempo lleva un proyecto de localización?

Un proyecto estándar con preparación de archivos, traducción y QA puede completarse en entre dos y cuatro semanas según el volumen. Los proyectos con integración continua, donde el producto se actualiza de forma recurrente, funcionan mejor con acuerdos de servicio continuado que con encargos puntuales.

¿Qué idiomas son prioritarios para localizar un producto?

Depende del mercado objetivo. Para productos que se lanzan en Europa, el español y el alemán suelen ser el primer paso por volumen de mercado. La decisión debe basarse en datos de audiencia, no en suposiciones sobre qué idiomas son más accesibles de cubrir.

¿Localización y traducción técnica son lo mismo?

No. La traducción técnica es una especialidad por tipo de contenido: manuales de instrucciones y fichas técnicas, principalmente. La localización es una especialidad por tipo de proyecto: adaptar un producto a un mercado. Un proyecto de localización puede incluir traducción técnica, pero también texto de interfaz y contenido de ayuda, cada uno con sus propias exigencias de formato y estilo.

SOLICITA UN PRESUPUESTO AHORA