Elegir un micrófono para locución es una de las decisiones de equipo que más condiciona la calidad del trabajo, y también una de las que más confusión genera.

El mercado mezcla modelos de muy distinto rango de precio, los fabricantes publican especificaciones técnicas que no siempre resultan comparables entre sí, y la conversación online sobre micrófonos tiende a mezclarse entre perfiles muy distintos: músicos, podcasters, streamers y locutores profesionales no buscan lo mismo en un micrófono, aunque muchos modelos sean comunes a varios usos.

Aquí explicamos qué tipos de micrófonos existen, qué especificaciones técnicas importan realmente para este uso, y qué modelos tiene sentido considerar según el nivel de experiencia y el presupuesto disponible.

El artículo está orientado específicamente a locutores: quienes graban voz en off, voice-over, doblaje, e-learning, publicidad o cualquier otro contenido donde la voz es el único instrumento. 

Condensador frente a dinámico: la primera decisión

La gran división en el mundo de los micrófonos de estudio es la que separa los condensadores de los dinámicos. Para locución, la elección entre uno y otro no depende tanto de la calidad en sentido abstracto como del entorno en que se va a grabar.

  • Los micrófonos de condensador usan una cápsula con una membrana muy ligera que vibra ante la presión sonora y genera una señal eléctrica de alta sensibilidad. Esa sensibilidad es una ventaja para capturar los matices de la voz (inflexiones, texturas, la diferencia entre un susurro y una locución cargada) pero también es su exigencia principal: capturan con el mismo detalle la voz del locutor y los problemas acústicos de la habitación. Una sala con eco, reflexiones en las paredes o ruido de fondo se registra con toda claridad en un micrófono de condensador. Para quien dispone de un espacio bien tratado acústicamente o de una home studio casero y profesional, son la opción habitual en locución profesional.
  • Los micrófonos dinámicos funcionan con un principio diferente: una bobina de alambre pegada a la membrana se mueve dentro de un campo magnético y genera la señal. Son menos sensibles y rechazan mejor el entorno, lo que los hace más tolerantes con espacios sin tratamiento acústico, ruido de fondo moderado y reflexiones de sala. Esa característica los ha convertido en la opción preferida de muchos locutores, pero el precio que pagan supone cierta pérdida de detalle en el extremo superior del espectro de frecuencias, aunque los mejores modelos dinámicos para estudio compensan esa diferencia con un sonido cálido y muy agradable para la voz hablada.

La elección no es permanente. Muchos locutores tienen los dos tipos y seleccionan según el proyecto y las condiciones del día. Pero si hay que empezar con uno, la regla práctica es: espacio bien tratado o cabina, condensador; habitación doméstica sin tratamiento, dinámico. Aunque si realmente quieres ser locutor, es mejor invertir desde el principio.

Las especificaciones que realmente importan para locución

Las fichas técnicas de los micrófonos incluyen muchos parámetros. Para locución, solo unos pocos son realmente determinantes.

Ruido propio (self-noise)

Es el nivel de ruido que genera el propio micrófono en ausencia de señal, expresado en dB(A). Para locución, cuanto más bajo, mejor: un ruido propio alto se percibe como un siseo de fondo en los silencios entre frases, que se hace especialmente visible en las ediciones de audio. Los condensadores de calidad para estudio tienen ruidos propios por debajo de 10 dB(A); los mejores modelos actuales bajan de 5 dB(A). Los dinámicos tienen habitualmente ruidos propios más altos, entre 14 y 18 dB(A), pero como también requieren más ganancia de entrada, el sistema en conjunto puede producir más ruido de fondo si la interfaz no tiene buenos preamplificadores.

Patrón polar

Describe desde qué ángulos capta sonido el micrófono. Para locución en estudio o cabina, el patrón cardioide es el habitual: capta principalmente desde el frente y rechaza el sonido que llega desde detrás. Algunos micrófonos profesionales ofrecen patrones adicionales (omnidireccional, figura de ocho, hipercardioide), que resultan útiles para otras aplicaciones pero raramente necesarios para locución convencional de voz en off.

Respuesta en frecuencia

Para locución, se busca una respuesta relativamente plana en el rango de la voz hablada (aproximadamente 80 Hz a 12 kHz) con cierta presencia en las frecuencias medias-altas (entre 4 y 8 kHz) que da claridad e inteligibilidad a la voz. Muchos micrófonos de condensador tienen una ligera elevación en esa zona que los hace más brillantes y presentes, ventajosa para locución comercial. Los dinámicos suelen tener una respuesta más suave que algunos locutores prefieren para contenidos más intimistas o narrativos.

SPL máximo

Es el nivel de presión sonora máximo que el micrófono puede manejar sin distorsión. Para locución normal, raramente es un problema, pero en proyectos que incluyen grabaciones expresivas con mucha energía vocal, un SPL máximo alto (por encima de 130 dB) da margen adicional.

XLR frente a USB: cómo conectar el micrófono al ordenador

Los micrófonos para estudio se conectan al ordenador por una de dos vías: mediante un conector XLR analógico a través de una interfaz de audio, o directamente por USB. La elección tiene implicaciones prácticas que vale la pena entender.

  • Los micrófonos XLR transmiten la señal analógica del micrófono a la interfaz de audio, que la amplifica con sus preamplificadores y la convierte en digital. Esta cadena tiene varias ventajas: la calidad del preamplificador de la interfaz afecta significativamente al resultado final y puede mejorarse de forma independiente; el sistema es más modular y cada componente puede actualizarse por separado; y la conexión XLR es el estándar de la industria, aceptado en cualquier estudio profesional. El inconveniente es que añade un elemento (la interfaz) al equipo necesario y al presupuesto.
  • Los micrófonos USB integran el preamplificador y el convertidor analógico-digital en el propio cuerpo del micrófono y se conectan directamente al ordenador por USB. Son más sencillos de configurar y funcionan sin interfaz adicional. La calidad de los mejores modelos USB actuales ha mejorado notablemente: ya no es un segmento solo para principiantes. Sin embargo, cuando el micrófono falla o se queda corto, hay que sustituir todo el conjunto, y la señal por USB tiene más limitaciones para integrarse en cadenas de producción profesional con múltiples entradas o salidas.

Para quien empieza y quiere simplicidad, un micrófono USB de calidad es una solución completamente válida. Para quien trabaja en locución como actividad principal, la cadena XLR con una buena interfaz ofrece más flexibilidad a largo plazo. En 2025 han aparecido además modelos híbridos con salida dual XLR y USB-C en el mismo cuerpo (el Rode NT1 5ª generación es el ejemplo más destacado), que eliminan la necesidad de elegir.

Modelos de entrada: para empezar bien sin gastar de más

Hay un rango de micrófonos de condensador por debajo de los 150 euros que produce resultados perfectamente válidos para demos, primeros proyectos y trabajo de e-learning. La recomendación estándar del sector desde hace años sigue vigente en 2026.

El Audio-Technica AT2020

Es el punto de referencia de este rango desde hace más de una década. Patrón cardioide, ruido propio de 20 dB(A), respuesta sólida en el rango de la voz hablada y construcción robusta. No impresiona, pero tampoco decepciona, y es uno de los micrófonos más usados en home studios de locución de nivel inicial en España y en Latinoamérica. Requiere interfaz con alimentación phantom (48V).

El Rode NT1

La versión clásica, distinguible del NT1-A y de la 5ª generación, ofrece un ruido propio extraordinariamente bajo para su precio, alrededor de 4,5 dB(A), que lo hace destacar en espacios silenciosos donde esa limpieza se traduce en grabaciones muy limpias en los silencios. Su sonido es brillante, con presencia en los medios-altos. Es uno de los favoritos entre locutores que buscan sonar a estudio sin llegar al presupuesto de los modelos de referencia profesional.

El AKG P120

Es otra opción estable en este rango, con una respuesta equilibrada y menos coloración que el AT2020. Algo más neutro, lo que resulta útil cuando la voz ya tiene suficiente presencia natural y no necesita que el micrófono la coloree.

Modelos de gama media: el salto cualitativo

Entre los 150 y los 600 euros hay varios modelos que representan un salto cualitativo real respecto al rango de entrada, y que muchos locutores profesionales usan como micrófono principal.

El Shure SM7B

Es el dinámico de referencia para locución, podcast y radio en todo el mundo. Su respuesta en frecuencia está optimizada para la voz hablada: suave en los extremos, cálido en los medios, con una presencia bien controlada. Rechaza muy bien el ruido de fondo y las reflexiones de sala, lo que lo hace muy popular entre locutores que graban en entornos domésticos sin tratamiento acústico. El único inconveniente conocido es que requiere mucha ganancia, más de lo que ofrecen algunas interfaces de gama baja, lo que puede resultar en un nivel de señal bajo o en ruido de fondo de la propia interfaz. Con una buena interfaz o un preamplificador limpio, ese problema desaparece.

El Electro-Voice RE20

Es el otro gran dinámico de estudio para locución y radiodifusión. Tiene una respuesta en frecuencia muy plana y característica, con menos efecto de proximidad que la mayoría de los dinámicos, lo que significa que el sonido cambia menos según la distancia a la que se hable. Es el estándar histórico en cabinas de radio y en muchos estudios de doblaje. Más difícil de encontrar en España que el SM7B, pero con una base de usuarios profesionales muy sólida.

El Rode NT1-A

La versión anterior a la 5ª generación, sigue siendo una opción muy solvente en este rango, con ruido propio de 5 dB(A) y un sonido brillante y aireado. Se encuentra habitualmente en packs que incluyen araña y filtro antipop, lo que hace la relación precio-equipo completo bastante razonable.

El Audio-Technica AT4050

Es un condensador de gran diafragma con múltiples patrones polares que varios locutores usan como alternativa más accesible a los modelos Neumann. Sonido neutro con buena respuesta en los extremos, construido con solidez. Útil también para quienes hacen locución pero también graban instrumentos, por la versatilidad que dan los patrones adicionales.

Destacamos el Rode NT1 5ª generación: conectividad dual y 32 bits flotantes

La actualización más relevante para el mercado de micrófonos para locución en los últimos años ha sido el lanzamiento del Rode NT1 5ª generación. Rode tomó la cápsula clásica del NT1, que ya tenía uno de los ruidos propios más bajos del mercado en su rango, y añadió conectividad dual XLR y USB-C con conversión de 32 bits flotantes en la salida digital.

La conversión de 32 bits flotantes tiene una implicación práctica importante para locutores: la ganancia de entrada deja de ser un problema crítico. Con este sistema, aunque la señal se grabe con un nivel que en sistemas convencionales habría resultado demasiado bajo o demasiado alto, el software puede recuperar el nivel correcto en posproducción sin introducir ruido ni distorsión. Es especialmente útil para locutores que trabajan solos y no tienen un técnico ajustando la ganancia en tiempo real. El precio en 2026 lo sitúa en el tramo alto de la gama media, pero la combinación de calidad de cápsula, ruido propio ultrarroz, conectividad dual y 32 bits flotantes lo convierte en uno de los modelos con mejor relación valor-precio del mercado actual.

Shure también actualizó su gama con el MV7+, que añade salida dual XLR y USB-C al SM7B clásico, y el MV7i, pensado como solución todo en uno para quien quiere empezar sin interfaz. Son opciones coherentes para locutores que quieren la calidez del sonido dinámico Shure con la flexibilidad de la conectividad moderna.

Modelos de referencia profesional

Por encima de los 800 euros, el mercado está dominado por unos pocos fabricantes cuyas cápsulas llevan décadas en estudios de primera línea. Para un locutor que trabaja de forma profesional a tiempo completo, sobre todo si tienes pensado ser locutor de anuncios publicitarios, estos modelos representan una inversión con retorno real: mejor sonido en cada grabación, más facilidad en la posproducción y, en el caso de los trabajos de mayor exigencia técnica, la diferencia entre pasar o no pasar el control de calidad del cliente.

El Neumann TLM 103

Es probablemente el micrófono de condensador más recomendado para locución profesional en los últimos veinte años. Su cápsula deriva del U87 pero está optimizada para trabajo de voz: ruido propio de solo 7 dB(A), SPL máximo de 138 dB, un realce de presencia suave que comienza alrededor de 4 kHz y que da claridad a la voz sin exagerar las sibilantes. Es solo cardioide, sin controles ni interruptores en el cuerpo, lo que lo hace muy sencillo de usar. En la comparativa directa con el U87, muchos ingenieros de voz prefieren el TLM 103 precisamente para locución porque su sonido es ligeramente más moderno y directo.

El Neumann U87 Ai

Es el estándar histórico de la industria del voiceover y el doblaje desde los años sesenta. Ofrece tres patrones polares seleccionables (cardioide, omnidireccional y figura de ocho), filtro de paso alto y pad de atenuación de 10 dB, lo que lo hace más versátil que el TLM 103. Su sonido es más suave y cálido, con un carácter que muchos locutores describen como más orgánico. El precio, en torno a los 3.000 euros, lo sitúa fuera del alcance de muchos home studios, pero es la referencia con la que se compara prácticamente todo lo demás en el mundo de la locución profesional.

El AKG C414

En sus versiones XLS y XLII es otra referencia de esta gama, con nueve patrones polares seleccionables, cuatro opciones de filtro y cuatro posiciones de pad de atenuación. Esa versatilidad lo hace especialmente útil para locutores que también graban otros contenidos (música, podcasts con invitados, entrevistas). El sonido del C414 XLII tiene un poco más de presencia que el XLS, lo que lo hace más útil para locución comercial; el XLS es más neutro y preciso, preferido en grabaciones donde se busca menor coloración.

El Sennheiser MKH 416

Merece una mención especial porque es el dinámico de referencia en el mundo del voiceover anglosajón, especialmente en la Costa Oeste de Estados Unidos. Técnicamente es un supersupercardioide de cañón corto (shotgun), más directivo que los condensadores de gran diafragma convencionales. Esa directividad lo hace muy tolerante con entornos imperfectos y le da una presencia muy característica a la voz. No es el primer micrófono que se recomienda en España, pero muchos locutores con clientes internacionales lo tienen precisamente porque es el estándar de facto en muchos estudios de Hollywood.

En definitiva, según tu micrófono te contratarán

En Trágora trabajamos con locutores que graban en distintos tipos de instalación, desde cabinas profesionales hasta home studios bien acondicionados. Si estás valorando incorporarte a nuestra red y quieres saber qué estándares técnicos pedimos en las grabaciones, o si buscas locutores profesionales para un proyecto, puedes visitar nuestro banco de voces o consultarnos directamente.

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