La norma UNE 153010 tiene treinta páginas. Cada criterio que establece, desde los 15 caracteres por segundo hasta el contraste mínimo del texto, es el resultado de un consenso entre quienes producen subtítulos para personas sordas y las propias asociaciones de usuarios. Eso le da una autoridad que no tiene ninguna otra referencia del sector en España.
Aplicamos esta norma en todos nuestros proyectos de subtitulado accesible desde hace más de veinte años, en largometrajes, series, producciones institucionales y contenidos formativos. Lo que sigue explica qué regula, cómo sus criterios se convierten en decisiones concretas de producción y qué le afecta a una empresa que necesita subtitular sus contenidos de forma accesible.
¿Estás buscando un servicio de subtitulado para sordos? En Trágora aplicamos la norma UNE 153010. Cuéntanos el proyecto y te preparamos presupuesto.
Qué es la norma UNE 153010 y de dónde viene
La norma UNE 153010 fue elaborada por AENOR a través del Subcomité 5 del Comité Técnico Nacional CTN 153, con participación del Centro Español del Subtitulado y la Audiodescripción (CESyA), adscrito a la Universidad Carlos III de Madrid. La versión de 2012, que es la vigente, sustituyó a la de 2003 y amplió su alcance de forma sustancial.
La primera norma se centraba en el subtitulado a través del teletexto televisivo. La de 2012 cubre todos los escenarios de comunicación audiovisual: cine, plataformas digitales, contenidos educativos y cualquier formato que requiera accesibilidad para personas con discapacidad auditiva. Antes de su publicación definitiva, en mayo de 2012, pasó por un periodo de consulta pública que reunió a:
- Universidades con grupos de investigación en traducción accesible.
- Empresas de producción y distribución de subtítulos.
- Cadenas de televisión de cobertura estatal y autonómica.
- Asociaciones de usuarios sordos y con discapacidad auditiva.
Ese proceso de consenso es lo que le da su autoridad. La norma no es la interpretación de un organismo regulador sobre lo que debería ser un subtítulo accesible. Es el acuerdo escrito entre quienes los producen y quienes los necesitan.
Subtitulado para sordos frente al subtitulado convencional
El subtitulado convencional traslada diálogos de un idioma a otro. Su función es resolver la barrera idiomática. El subtitulado para personas sordas y con discapacidad auditiva, conocido como SPS o SDH en inglés, tiene un propósito distinto: transmitir en texto toda la información sonora de un contenido audiovisual, para que quien no puede oír tenga acceso a la misma experiencia que quien sí puede.
Eso significa que el SPS va mucho más allá de los diálogos. Un subtítulo que solo transcribe palabras deja fuera información que puede ser determinante para entender la escena. Los elementos que recoge el SPS y que el subtitulado convencional no incluye son:
- La identificación del hablante en cada intervención.
- La información suprasegmental: el tono emocional, el acento, si alguien susurra, grita o habla con ironía.
- Los efectos sonoros con relevancia narrativa: disparos, teléfonos, truenos, aplausos.
- La música, con descripción de su carácter emocional cuando aporta información para entender la escena.
- Los textos que aparecen dentro de la imagen: carteles, mensajes en pantalla, titulares de prensa.
Los requisitos técnicos de la norma UNE 153010
La norma organiza sus criterios en grupos de requisitos y recomendaciones. Estos son los que aplicamos en el trabajo diario.
Presentación visual en pantalla
Los parámetros que rigen cómo aparece el subtítulo en pantalla son los siguientes:
- Máximo dos líneas por subtítulo. En situaciones excepcionales la norma permite una tercera, pero lo reservamos para casos en que la comprensión lo exige de forma clara.
- 37 caracteres por línea como referencia. En determinados entornos de emisión ese parámetro puede ajustarse dentro de un margen razonable.
- 15 caracteres por segundo como velocidad máxima de lectura.
- Diálogos en la parte inferior de la pantalla. Efectos sonoros en la parte superior derecha, para que no se confundan visualmente con las intervenciones.
- Contraste mínimo de 4,5 entre el texto y su contorno o caja. Los subtítulos con fondo negro y texto blanco o amarillo son las combinaciones más habituales porque garantizan ese contraste sobre cualquier tipo de imagen de fondo.
Identificación de hablantes
Que el espectador sordo sepa en todo momento quién está hablando es uno de los aspectos más importantes del SPS. La norma establece un orden de prioridad para las técnicas de identificación:
- Uso de colores distintos para cada personaje. Los colores de referencia son amarillo, verde, cian y magenta, asignados por orden de relevancia narrativa.
- Etiquetas con el nombre del personaje, en mayúsculas y seguidas de dos puntos, cuando el color no es suficiente o no está disponible.
- Uso de guiones como recurso complementario para diferenciar intervenciones en el mismo subtítulo.
En Trágora seguimos ese orden de prioridad en todos los proyectos y documentamos la solución cuando las características del encargo requieren una variación, para mantenerla coherente en todo el producto.
Efectos sonoros y didascalias
La norma distingue entre efectos sonoros, que son sonidos no vocales con relevancia narrativa, e información contextual o didascalias, que describen cómo se produce una intervención vocal. Ambos se escriben en mayúsculas, en cursiva y entre paréntesis.
Para los efectos sonoros el criterio de redacción es la sustantivación: «(LADRIDO)» en lugar de «(Un perro ladra)». Las didascalias describen matices de la voz o del comportamiento del hablante que el espectador sordo no puede percibir directamente:
- (SUSURRA) o (GRITA) para el volumen de la intervención.
- (IRÓNICO) o (EMOCIONADO) para el tono emocional.
- (ACENTO CANARIO) o (HABLA EN FRANCÉS) para rasgos lingüísticos del hablante.
- (TARTAMUDEA) para rasgos paralingüísticos relevantes.
Sin esas indicaciones, el espectador sordo puede leer las palabras, pero pierde la dimensión interpretativa del diálogo, que en muchos contextos narrativos determina el sentido completo de la escena.
Velocidad de lectura y sincronía
El límite de 15 caracteres por segundo es el resultado de un equilibrio entre dos perfiles de usuario con necesidades distintas. Las personas con pérdida auditiva adquirida en edad adulta suelen tener una competencia lectora comparable a la de los oyentes. Las personas sordas de nacimiento pueden tener una velocidad lectora más baja por razones relacionadas con la adquisición del lenguaje. La norma fija 15 CPS como el punto en que se garantiza acceso para ambos perfiles.
La sincronía entre el subtítulo y el contenido al que corresponde es un requisito central. La entrada y salida de cada subtítulo debe coincidir con:
- Los cambios de plano del vídeo.
- Los movimientos labiales del hablante.
- Los elementos sonoros correspondientes a esa intervención.
Esas decisiones de temporización son continuas durante el proceso de producción y afectan directamente a la coherencia de la experiencia del espectador.
Música y canciones
Cuando la música tiene función narrativa, la norma establece que debe subtitularse con una descripción de su carácter emocional. El formato es el mismo que el de los efectos sonoros: (MÚSICA TENSA), (MÚSICA ROMÁNTICA), (JINGLE PUBLICITARIO). Cuando los personajes cantan, la letra se transcribe precedida del símbolo musical, ♪ o #, que indica al espectador que se trata de una canción y no de un diálogo.
Parámetros técnicos de la norma UNE 153010
La tabla resume los criterios principales que aplica la norma para garantizar la legibilidad y la completitud del subtitulado accesible.
| Parámetro | Valor o criterio |
| Líneas por subtítulo | Máximo 2. Excepcionalmente 3 en casos justificados. |
| Caracteres por línea | 37 como referencia. Ajustable según entorno de emisión dentro de un margen razonable. |
| Velocidad máxima de lectura | 15 caracteres por segundo. |
| Contraste mínimo | Valor de 4,5 entre el carácter y su contorno o caja. Fondo negro con texto blanco o amarillo es la combinación más habitual. |
| Posición de los diálogos | Parte inferior de la pantalla. |
| Posición de efectos sonoros | Parte superior derecha, para no confundirse visualmente con los diálogos. |
| Colores de identificación de hablantes | Amarillo, verde, cian y magenta, asignados por orden de relevancia narrativa del personaje. |
| Formato de efectos sonoros y didascalias | Mayúsculas, cursiva y entre paréntesis. Ejemplo: (LADRIDO), (SUSURRA). |
| Símbolo musical para canciones | ♪ o # al inicio de cada línea de letra. |
Cinco aspectos de la norma UNE 153010 que casi nadie explica
Estos cinco puntos no suelen aparecer en los artículos generalistas sobre subtitulado accesible, pero tienen consecuencias directas para cualquier empresa que produzca o distribuya contenido audiovisual.
1. Los subtítulos automáticos de las plataformas no cumplen la norma
YouTube, Instagram y la mayoría de plataformas digitales generan subtítulos automáticos mediante reconocimiento de voz. El resultado es una transcripción del diálogo, sin identificación de hablantes, sin efectos sonoros, sin didascalias y con una velocidad que no sigue los parámetros de la UNE 153010. Para una persona sorda, esos subtítulos ofrecen acceso parcial al contenido. Para una empresa que los usa como solución de accesibilidad, no están cumpliendo la obligación legal que le impone la Ley Europea de Accesibilidad ni los requisitos del Real Decreto 1112/2018 para contenidos en sedes electrónicas de administraciones públicas.
2. La norma está siendo actualizada
La versión vigente de la UNE 153010 es de 2012. En octubre de 2024, COCEMFE Comunitat Valenciana participó en una reunión de seguimiento del Comité Técnico de Normalización de la norma, con el objetivo de adaptar los estándares a las nuevas tecnologías y formatos de distribución. El trabajo de actualización está en proceso. Cuando la nueva versión se publique, afectará a los criterios que aplican productoras, distribuidoras y plataformas digitales para acreditar el cumplimiento de la accesibilidad.
3. Los beneficiarios del subtitulado accesible son más de lo que parece
La propia norma UNE 153010 reconoce que los usuarios principales del SPS son las personas sordas y con discapacidad auditiva, pero señala otros colectivos que se benefician directamente:
- Personas mayores con pérdida auditiva no diagnosticada o parcial.
- Personas que aprenden idiomas y usan los subtítulos como apoyo a la comprensión.
- Espectadores en entornos ruidosos: transporte público, espacios comerciales, salas de espera.
- Personas con discapacidad intelectual que mejoran su comprensión con el apoyo del texto.
Una empresa que invierte en subtitulado profesional accesible no solo cumple con sus obligaciones legales. Amplía el alcance de sus contenidos a una audiencia más grande de la que tiene en mente cuando encarga el servicio.
4. Los subtítulos accesibles mejoran el posicionamiento del contenido en buscadores
Los motores de búsqueda indexan el texto de los subtítulos en vídeo cuando está disponible como archivo de texto o como metadato accesible. Un vídeo subtitulado con criterios de la UNE 153010, que incluye efectos sonoros, nombres de personajes y descripciones de contexto además de los diálogos, genera más texto indexable que uno con subtítulos básicos o automáticos. Para una empresa que publica contenido en vídeo de forma regular, ese texto adicional tiene valor de posicionamiento orgánico que los subtítulos automáticos no aportan en la misma medida.
5. El subtitulado en directo tiene criterios distintos al diferido
La norma UNE 153010 regula principalmente el subtitulado diferido, es decir, el que se produce antes de la emisión del contenido. El subtitulado en directo, que cubre retransmisiones en vivo, ruedas de prensa o eventos en streaming, trabaja con parámetros distintos:
- La latencia entre lo que se dice y lo que aparece en pantalla es inevitable.
- La tasa de error tolerable es más alta que en el subtitulado diferido.
- Las técnicas de producción, como la respeakerización o la estenotipia, tienen velocidades y métodos propios.
Cuando una empresa necesita subtitulado accesible para un evento en directo, los criterios que aplican no son exactamente los mismos que para un largometraje de ficción.
Por qué aplicamos la norma, aunque no sea de obligado cumplimiento
La UNE 153010:2012 no es una norma de cumplimiento obligatorio por sí misma, pero en Trágora la aplicamos en todos nuestros proyectos de accesibilidad audiovisual. Las razones son estas:
- El respaldo legal viene dado por la Ley General de Comunicación Audiovisual y la Ley Europea de Accesibilidad, que establecen las obligaciones de accesibilidad audiovisual y remiten a esta norma como referencia técnica.
- La norma se construyó con la participación activa de las personas sordas a través de sus asociaciones. Sus criterios reflejan qué condiciones hacen que un subtítulo sea verdaderamente útil para quienes lo necesitan.
- Las convocatorias del ICAA exigen conformidad con la norma para acreditar la accesibilidad de las producciones. Trágora está habilitada para emitir ese certificado, tanto para proyectos que realizamos nosotros como para trabajos de terceros.
En marzo de 2025, el CESyA anunció el cese definitivo de su sello de cine accesible, pero las obligaciones de acreditación no desaparecieron. Algunas convocatorias requieren que la conformidad con las normas UNE 153010 y 153020 quede acreditada mediante un certificado emitido por una empresa habilitada.
Preguntas frecuentes sobre la norma UNE 153010
Las dudas más habituales de empresas y productoras que necesitan subtitulado accesible conforme a la norma.
¿La norma UNE 153010 es obligatoria para mi empresa?
La norma en sí no es de cumplimiento obligatorio, pero la Ley General de Comunicación Audiovisual y la Ley Europea de Accesibilidad establecen obligaciones de accesibilidad audiovisual que remiten a ella como referencia técnica. Las cadenas de televisión de cobertura estatal y autonómica están sujetas a porcentajes de emisión con subtitulado accesible. Para convocatorias de ayudas del ICAA, la conformidad con la norma es un requisito habitual de la solicitud.
¿Qué diferencia hay entre el subtitulado para sordos y el subtitulado convencional?
El subtitulado convencional traslada diálogos de un idioma a otro. El subtitulado para sordos recoge toda la información sonora del contenido: diálogos con identificación de hablante, efectos sonoros con relevancia narrativa, música con descripción de su carácter emocional y didascalias que describen cómo se dicen las cosas. El espectador sordo necesita esa información para tener la misma experiencia que quien puede oír.
¿Los subtítulos automáticos de YouTube cumplen la norma?
No. Los subtítulos automáticos transcriben el diálogo mediante reconocimiento de voz, pero no identifican hablantes, no incluyen efectos sonoros ni didascalias y no respetan los parámetros de velocidad y contraste de la UNE 153010. Para uso personal o como borrador de trabajo, pueden ser un punto de partida. Para cumplir con las obligaciones legales de accesibilidad, no son suficientes.
¿Necesito un certificado de accesibilidad para optar a ayudas del ICAA?
En muchas convocatorias del ICAA, sí. Las bases exigen que las producciones incorporen subtitulado para sordos y audiodescripción conforme a las normas UNE 153010 y 153020, y en algunas convocatorias requieren que esa conformidad quede acreditada mediante un certificado emitido por una empresa habilitada. Trágora puede acompañarte en ese proceso y emitir el certificado correspondiente si lo necesitas.
¿Qué es una didascalia y para qué sirve?
Una didascalia es una indicación textual que describe cómo se dice algo, más allá de las palabras en sí. El término viene del lenguaje teatral. En el subtitulado para sordos indica el tono emocional de una intervención, el acento del hablante, un rasgo paralingüístico relevante o cualquier información vocal que el espectador sordo no puede percibir directamente: (SUSURRA), (IRÓNICO), (ACENTO CANARIO). Sin ellas, el espectador lee las palabras pero pierde la capa interpretativa del diálogo.
¿El subtitulado en directo sigue los mismos criterios que el diferido?
No exactamente. El subtitulado en directo, para retransmisiones o eventos en vivo, trabaja con una latencia inevitable entre lo que se dice y lo que aparece en pantalla, y la tasa de error tolerable es más alta que en el subtitulado diferido. Las técnicas que se usan, como la estenotipia, tienen sus propias condiciones de trabajo. La norma UNE 153010 regula principalmente el subtitulado diferido; el subtitulado en directo tiene criterios adicionales específicos.
¿Puedo usar los mismos subtítulos para personas sordas y para traducción a otro idioma?
No. Son documentos con funciones distintas. El subtítulo para sordos incluye efectos sonoros, identificación de hablantes y didascalias que no tienen sentido en un subtítulo interlingüístico. Al revés, un subtítulo de traducción puede omitir información contextual que el subtítulo para sordos tiene que incluir. Reutilizar uno para el otro compromete la calidad de ambos.
¿Cuánto tarda producir el subtitulado accesible de un largometraje?
Un largometraje de 90 minutos requiere entre tres y cinco días laborables para el subtitulado accesible diferido, según la complejidad del contenido: número de personajes, densidad de efectos sonoros y cantidad de música con texto. Los proyectos con revisión interna del cliente y ajustes pueden extenderse. Si el proyecto necesita también certificación de conformidad con la norma, añadimos un día adicional para el proceso de verificación y emisión del certificado.
¿Trágora está habilitada para emitir certificados de conformidad con la norma UNE 153010?
Sí. Trágora está habilitada para emitir certificados de conformidad con las normas UNE 153010 y 153020, tanto para los proyectos de subtitulado accesible y audiodescripción que realizamos nosotros como para trabajos realizados por terceros que necesiten acreditar su accesibilidad para una convocatoria de ayudas o para su distribución en circuitos que lo requieran. Si tienes un proyecto con esa necesidad, escríbenos y te explicamos el proceso.
Si necesitas subtitular tus contenidos de forma accesible
Aplicar la norma UNE 153010 no es solo cumplir con un marco legal. Es garantizar que las personas que necesitan subtitulado accesible puedan ver tus contenidos con la misma experiencia que cualquier otro espectador. Si tienes un proyecto en marcha, cuéntanos los detalles y te preparamos un presupuesto que incluye subtitulado, certificación si la necesitas, y el asesoramiento para que tu producción cumpla con los requisitos de la convocatoria que te afecte.
Si tu producción también requiere un servicio de audiodescripción, te recomendamos leer nuestro artículo sobre cómo solicitar un presupuesto de audiodescripción.
Elena Fernández Luna es cofundadora y directora general de Trágora (agencia de traducción) y de Trágora Formación (la escuela de formación de traductores). Licenciada en Traducción e Interpretación (UGR), traductora jurada de inglés y máster en Marketing Digital, combina desde hace 20 años la gestión de proyectos lingüísticos con estrategia comercial y la orientación profesional para traductores.
