En España viven alrededor de un millón de personas con algún grado de discapacidad visual, según datos de la ONCE. Para todas ellas, una película, un documental, un spot o la visita a un museo se convierten en una experiencia incompleta cuando la información que sostiene el relato está únicamente en la imagen: un gesto, una mirada, un rótulo en pantalla, un cambio de escenario.
Los servicios de audiodescripción existen precisamente para llenar ese vacío. En este artículo te explicamos qué es exactamente, cómo se construye, qué normativa la regula en España y en qué tipo de contenidos se aplica.
Qué es la audiodescripción
La audiodescripción (abreviada como AD) es una técnica de accesibilidad audiovisual que consiste en narrar, mediante una voz adicional, la información visual relevante de una obra para que las personas ciegas o con baja visión puedan comprenderla en su totalidad.
Esa narración no se superpone a los diálogos ni tapa los efectos sonoros importantes: se inserta en los silencios de la banda sonora, en los huecos que deja la propia obra. Por eso la audiodescripción es, ante todo, un trabajo de precisión: hay que decidir qué es imprescindible contar y expresarlo en el tiempo exacto del que se dispone, que a veces son apenas dos segundos.
Lo que se describe son los elementos esenciales para la comprensión de la obra:
- Personajes: su aspecto, su vestuario, sus gestos y sus reacciones.
- Acciones: lo que ocurre en pantalla cuando nadie lo verbaliza.
- Espacios y decorados: dónde transcurre la escena y cómo cambia.
- Textos en pantalla: rótulos, títulos de crédito, subtítulos, mensajes gráficos.
- Transiciones: saltos temporales, cambios de localización, elipsis.
Un matiz importante: la audiodescripción no interpreta ni valora. No dice que un personaje «está triste», sino que «se le llenan los ojos de lágrimas». La conclusión la saca el espectador, igual que la sacaría viendo la imagen.
¿Por qué la audiodescripción es una forma de traducción?
Aunque no haya cambio de idioma, en una AD sí se traduce: se traslada el lenguaje visual al lenguaje verbal. Por eso la disciplina se estudia y se practica dentro del ámbito de la traducción audiovisual, junto al doblaje, el voice over y la subtitulación.
Esa condición explica muchas de sus exigencias: fidelidad al original, respeto al registro de la obra, coherencia terminológica y una atención constante a lo que el texto puede y no puede añadir por su cuenta.
Audiodescripción y accesibilidad audiovisual: dónde encaja
La AD es una de las cuatro modalidades que hacen accesible un contenido audiovisual, junto con el rehablado, la interpretación en lengua de signos y el subtitulado para personas sordas. Todas comparten una misma lógica: trasladar información de un canal sensorial a otro para que ningún público quede fuera.
Cómo se hace una audiodescripción: el guión audiodescriptivo (GAD)
El corazón del proceso es el guion de audiodescripción o GAD, un documento que recoge cada descripción con su código de tiempo de entrada y de salida. Esos fragmentos se conocen como «bocadillos» de información y se calculan según una velocidad de lectura natural, para que la locución no suene acelerada ni se solape con el diálogo siguiente.
El proceso completo, tal y como lo aplicamos en Trágora, sigue cinco fases:
- Análisis de la obra. Se visiona el material para valorar la viabilidad de la AD y detectar los puntos conflictivos, sobre todo la falta de huecos sonoros.
- Redacción del GAD. Se escriben las descripciones con la imagen delante y se pautan los códigos de tiempo.
- Grabación. La voz corre a cargo de locutores profesionales nativos con experiencia específica en accesibilidad, en estudio y con un tono que se distinga con claridad del resto de voces de la obra.
- Control de calidad. Una primera revisión del guión antes de grabar y una segunda de la locución ya sincronizada.
- Entrega. Edición y limpieza de la pista, sincronización final y entrega en el formato que necesite el cliente (WAV, mezcla final, etc.).
Como referencia, audiodescribir un largometraje de 90 minutos supone en torno a 30 horas de trabajo repartidas entre gestor de proyecto, audiodescriptor, locutor y técnico de sonido.
La norma UNE 153020: qué exige una audiodescripción de calidad
En España, la referencia técnica es la norma UNE 153020, que fija los criterios de calidad del guion y de la locución. Entre otros aspectos, regula:
- La terminología. Precisión léxica: no es lo mismo «unos zapatos rojos» que unos Louboutin, ni un «comisario» que un detective.
- Las referencias culturales. Decir que en la pared «hay un cuadro» cuando hay un Picasso elimina información sobre el estatus del personaje.
- El principio de seguimiento. Las descripciones deben respetar el orden y la jerarquía que el director dio a la imagen.
- La regla espacio-temporal. Cuándo, dónde, quién, qué y cómo, siempre que la comprensión de la trama lo permita.
Si trabajas con pliegos técnicos o necesitas justificar la calidad del trabajo ante un cliente, te interesa nuestro análisis de los estándares de calidad que fija la norma UNE de audiodescripción.
El certificado de conformidad sustituye al antiguo sello
Un apunte que genera dudas constantes: el sello que emitía el CESyA ya no existe. Hoy, la acreditación válida es el certificado de conformidad que la propia empresa emite bajo su firma y entrega junto con los archivos finales. En Trágora lo incluimos en todos nuestros presupuestos sin coste adicional.
Desde 2022, la Ley General de Comunicación Audiovisual convierte la UNE 153020 en el estándar exigible para las producciones audiodescritas con subvención pública. Si tu proyecto opta a financiación del Instituto de la Cinematografía, revisa antes la guía de ayudas ICAA para productoras y distribuidoras.
¿Quién se beneficia de la audiodescripción?
Aunque su destinatario principal es el público con discapacidad visual, el alcance real es bastante más amplio:
- Personas mayores con capacidades cognitivas o visuales debilitadas.
- Personas que aprenden un idioma y se apoyan en la narración para seguir la acción.
- Espectadores que escuchan contenido sin mirar la pantalla, mientras conducen, cocinan o se desplazan.
Este último perfil explica por qué la AD ha dejado de verse solo como una obligación normativa: también amplía la audiencia potencial de cualquier contenido.
¿En qué contenidos se aplica la audiodescripción?
Cine, televisión y plataformas
Largometrajes, cortometrajes, series, documentales y animación. Es el terreno clásico de la AD y el más exigente en cuanto a ritmo y densidad de información, porque la descripción compite con diálogos, música y efectos. En Trágora hemos audiodescrito largometrajes para Netflix y Prime Video, series de animación para Clan y programas de televisión con decenas de episodios para TVE, donde el reto es mantener un criterio estable a lo largo de todo el proyecto.
Museos y espacios culturales
Audioguías, exposiciones permanentes y temporales, instalaciones inmersivas o recorridos accesibles. Aquí la AD no siempre se sincroniza con un vídeo: funciona como guía sonora que acompaña al visitante mientras recorre el espacio, lo que cambia por completo los criterios de redacción y de locución. Es lo que hicimos en el Museo de la Paz de Gernika, con una audiodescripción pensada para acompañar el recorrido del visitante sin saturarlo.
Spots, campañas y vídeos corporativos
Piezas breves donde la información visual se concentra en muy pocos segundos. En estos casos suele ser necesaria una audiodescripción extendida, porque literalmente no hay silencios suficientes para encajar lo esencial. Trabajamos habitualmente con agencias y administraciones públicas: en las campañas institucionales del Ministerio de Sanidad, por ejemplo, audiodescribimos cada pieza en varias lenguas del Estado.
¿Se puede audiodescribir en varios idiomas?
Sí, y es una demanda cada vez más habitual. En Trágora ofrecemos audiodescripción en castellano, en las lenguas cooficiales (catalán, gallego, euskera y valenciano) y en idiomas extranjeros cuando el contenido tiene distribución internacional. En el proyecto del Museo de la Paz de Gernika llegamos a producirla en diez idiomas, del inglés al japonés.
El reto en estos proyectos multilingües no es sólo lingüístico: hay que mantener coherencia terminológica entre todas las versiones y asignar, siempre que sea posible, la misma voz a un proyecto completo para que el espectador perciba homogeneidad.
Contratar un servicio de audiodescripción profesional
El precio no funciona con tarifa cerrada: depende de la duración, del tipo de obra, del número de idiomas, de la modalidad elegida y del plazo. Si estás preparando un encargo, en esta guía para solicitar presupuesto de audiodescripción y subtitulado explicamos qué información necesita cualquier proveedor para poder valorar tu proyecto.
Desde 2004 trabajamos en accesibilidad audiovisual para plataformas de streaming, cadenas de televisión, festivales, museos y administraciones públicas, con un equipo propio de audiodescriptores, locutores especializados, técnicos de sonido y gestores de proyecto. Respondemos con presupuesto en menos de 24 horas hábiles.
Preguntas frecuentes sobre la audiodescripción
¿Qué diferencia hay entre audiodescripción y voz en off? La locución en off es un recurso narrativo que forma parte de la propia obra. La audiodescripción es una pista de audio adicional y opcional que el espectador activa si la necesita, y que se limita a describir lo que ocurre en pantalla.
¿Basta con la audiodescripción para que un contenido sea accesible? No. Un vídeo plenamente accesible combina AD con subtítulos accesibles y, en muchos casos, con interpretación en lengua de signos española. Cada modalidad cubre una necesidad distinta.
¿La audiodescripción es obligatoria? Depende del contenido. Existen cuotas de emisión para los prestadores del servicio de comunicación audiovisual y requisitos específicos en las producciones que reciben ayudas públicas. En el ámbito privado no siempre es obligatoria, pero sí es cada vez más frecuente como criterio de contratación.
¿Puede hacerla una inteligencia artificial? La IA puede ayudar en tareas auxiliares, pero decidir qué información visual es relevante para la trama es un trabajo de criterio humano. Un guión audiodescriptivo mal jerarquizado no hace accesible una obra: la vuelve confusa.
¿Cuánto se tarda en audiodescribir un contenido? Como referencia, unas 30 horas de trabajo total para una película de 90 minutos, sumando análisis, redacción, documentación, grabación, revisión y mezcla.
Elena Fernández Luna es cofundadora y directora general de Trágora (agencia de traducción) y de Trágora Formación (la escuela de formación de traductores). Licenciada en Traducción e Interpretación (UGR), traductora jurada de inglés y máster en Marketing Digital, combina desde hace 20 años la gestión de proyectos lingüísticos con estrategia comercial y la orientación profesional para traductores.
