Llevamos más de veinte años gestionando encargos de traducción para empresas y hay un patrón que se repite con más frecuencia de la que nos gustaría. La empresa llega a nosotras después de haber publicado una traducción automática sin revisión (o revisada por alguien que no es un traductor profesional), o después de haber trabajado con una agencia generalista que no conocía su sector.
Si tu empresa empieza a trabajar con mercados internacionales, o ya lo hace y quieres revisar cómo está gestionando sus traducciones, este artículo te explica qué implica hacerlo bien con un proveedor de servicios de traducción.
¿Necesitas un presupuesto de traducción? Contacta con nosotras, tenemos más de 20 años de experiencia en el sector.
Qué diferencia a la traducción para empresas o corporativa
Cuando una empresa genera documentación de forma continua, la traducción corporativa no puede tratarse como un encargo independiente cada vez. Tiene que mantener coherencia a lo largo del tiempo, entre tipos de texto distintos y, muchas veces, entre traductores distintos. Eso requiere dos cosas que la traducción puntual no garantiza: especialización real en el sector del cliente y un sistema de gestión terminológica.
Un ejemplo concreto. Un fabricante de maquinaria industrial tuvo que retirar su catálogo técnico del mercado alemán porque una instrucción de seguridad había sido omitida en la versión traducida. El coste de la reimpresión triplicó lo que habría costado la revisión profesional desde el principio. Desde entonces, ese cliente gestiona toda su documentación con Trágora.
En Trágora trabajamos con más de 80 empresas de forma recurrente. La mayoría llegaron con un encargo puntual y se quedaron cuando comprobaron que tener una memoria de traducción propia y un glosario corporativo reducía sus costes en proyectos posteriores y eliminaba las inconsistencias que hasta entonces resolvían a mano.
Qué tipos de contenido traducen las empresas
No todos los textos corporativos tienen el mismo nivel de riesgo si la traducción falla. Antes de elegir proveedor, vale la pena saber en qué categoría entra tu documentación.
| Tipo de contenido | Riesgo si falla la traducción | Requiere |
|---|---|---|
| Contratos y documentación jurídica | Legal: puede ser impugnable o no ejecutable en el país de destino | Traductora jurídica con conocimiento del sistema legal de destino |
| Manuales técnicos e instrucciones de seguridad | Físico y reputacional | Traductora técnica especializada en el sector |
| Web y contenido de marketing | Pérdida de conversiones, marca dañada | Localización con perfil nativo en el mercado de destino |
| Documentación médica y regulatoria | Regulatorio: puede impedir la comercialización | Traductora médica o farmacéutica |
| Subtítulos y contenido audiovisual | Reputacional | Traductora audiovisual con experiencia en formato |
La traducción de documentación jurídica y contractual es donde el error tiene consecuencias más graves. Un contrato mercantil mal traducido puede ser impugnable. Un acuerdo de confidencialidad con una cláusula ambigua puede no ser ejecutable en el país de destino. El traductor jurídico necesita conocer los dos idiomas y los dos sistemas legales, porque muchos conceptos no tienen equivalente directo. Un contrato redactado bajo Common Law que se traduce asumiendo equivalencia con el derecho civil español puede generar cláusulas que no tienen el mismo efecto legal en el país de destino.
La traducción de documentación técnica tiene otro tipo de riesgo. En sectores como la industria o la maquinaria, un error en la traducción de un protocolo de seguridad no daña solo la imagen de la empresa. Puede tener consecuencias físicas reales, como el ejemplo que hemos indicado al inicio de este artículo.
La traducción de contenido web y traducción seo es el encargo más habitual para empresas con proyección internacional, y el que más se infravalora. Muchas empresas asumen que con traducir el texto es suficiente. Una web que suena a traducida pierde conversiones. La localización, que adapta el contenido al contexto cultural y al tono del mercado, es lo que produce resultados reales en el país de destino. En Trágora contamos con un equipo de redactores y consultores seo en cada país de destino para asegurarnos de que la localización siempre es correcta.
Otro tipo de contenido que se traduce son los subtítulos. Como empresa de subtitulado, nos encargamos de la confección de los subtítulos de todo tipo de contenidos que van en soporte audiovisual.
Por qué la traducción automática no resuelve el problema
La traducción automática ha mejorado mucho, no nos vamos a engañar. Para entender un texto o para uso personal funciona perfectamente. Para uso profesional, el problema va más allá de que sea o no correcta, son los errores sutiles como la terminología técnica incorrecta, registros inadecuados, giros que suenan extraños en el idioma de destino, etc.
La traducción automática con posedición, donde un traductor profesional revisa y corrige la salida de la máquina, es válida para determinados tipos de contenidos generalistas. En Trágora no la recomendamos para documentación que genera alta responsabilidad ni que pone en juego el contenido de marca.
Cómo funciona trabajar con una empresa de traducción
Cuanta más información aportas desde el principio, mejor es el resultado. Un buen encargo incluye para qué se usará el texto, a quién va dirigido y si hay terminología específica que respetar. No es burocracia: es lo que permite al traductor tomar las decisiones correctas sin tener que adivinarlas.
El activo que más valor genera a largo plazo son las memorias de traducción y los glosarios corporativos. La tabla siguiente muestra la diferencia en la práctica.
| Sin gestión terminológica | Con memoria de traducción y glosario |
|---|---|
| Cada encargo parte de cero | Los segmentos repetidos se reutilizan automáticamente |
| La consistencia depende del traductor de turno | La consistencia está garantizada por el sistema |
| El coste no baja con el volumen | Los proyectos sucesivos cuestan progresivamente menos |
| Las inconsistencias se corrigen a mano | El glosario las elimina desde el origen |
En Trágora construimos la memoria y el glosario desde el primer encargo y los actualizamos con cada proyecto nuevo. Es la base de cualquier programa de traducción corporativa que funcione a medio plazo. El control de calidad incluye revisión por un segundo traductor y verificación terminológica contra el glosario. En textos de alta visibilidad añadimos una revisión final en el formato de destino. Si quieres saber más, te invitamos a leer si es mejor contratar a un proveedor de servicios de traducción o a un freelance para tus proyectos.
Traducción o localización
Cuando el contenido tiene función comercial, la traducción literal rara vez es suficiente.
La localización adapta el contenido al contexto cultural del mercado de destino y al tono habitual del sector en ese país. Una empresa que quiere crecer en el mercado latinoamericano o en los Países Bajos necesita que sus textos suenen como si hubieran sido escritos para ese mercado desde el principio. No como una traducción del original.
Vamos, que localizar no es traducir con más cuidado. Es un proceso diferente, con perfiles diferentes y criterios de calidad diferentes.
Cuando esa adaptación afecta a campañas publicitarias o contenido de marca con juegos de palabras o referencias culturales específicas, hablamos de transcreación: el traductor tiene libertad para alejarse del original siempre que preserve el efecto que el texto produce en el lector.
Si tu empresa opera o quiere operar en varios mercados simultáneamente, merece la pena leer también nuestro artículo sobre qué es la localización en traducción antes de decidir qué tipo de servicio necesitas.
Qué tener en cuenta cuando eliges proveedor
La especialización en tu sector es el criterio más importante y el más fácil de ignorar. Para traducción médica, jurídica o técnica, la especialización del traductor es determinante (por ejemplo, un club de deportivo necesitará a un profesional especializado en traducción deportiva). Pregunta siempre qué perfil concreto trabajará tu proyecto. No el perfil genérico de la agencia.
Las agencias que trabajan con SDL Trados, memoQ o Phrase garantizan consistencia y permiten construir memorias reutilizables. Las que no las usan no pueden ofrecerte eso. En Trágora siempre trabajamos con herramientas TAO para garantizar la calidad y profesionalidad de nuestro trabajo. El proceso de revisión debería estar documentado y ser auditable. Cualquier agencia puede decir que revisa. La pregunta es quién lo hace y cómo.
La confidencialidad es un punto que muchas empresas no plantean hasta que tienen un problema. La agencia debe acreditar el cumplimiento del RGPD y firmar un acuerdo de no divulgación antes de recibir ningún documento. En Trágora siempre lo firmamos.
Preguntas frecuentes sobre traducción para empresas
¿Cuánto cuesta la traducción para empresas?
El coste depende del volumen, la combinación de idiomas, la especialidad y el nivel de urgencia. Las agencias serias trabajan por tarifa de palabra o por tarifa por hora para revisiones. Los presupuestos que no especifican la unidad de medida son difíciles de comparar. En Trágora siempre detallamos el desglose antes de confirmar el encargo.
¿Cuánto tiempo tarda una traducción profesional?
Un traductor profesional produce entre 1.500 y 2.500 palabras por día en condiciones normales. Un proyecto de 10.000 palabras con revisión y control de calidad puede completarse en una semana. Los plazos más ajustados requieren equipos de traductores trabajando en paralelo, lo que exige una gestión terminológica sólida para garantizar la coherencia del resultado.
¿Es lo mismo traducción jurada que traducción para empresas?
No. La traducción jurada la realiza un traductor habilitado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y tiene validez oficial ante organismos públicos. La traducción para empresas puede ser jurada o no, dependiendo del uso que se le vaya a dar al documento. Un contrato mercantil para uso interno no requiere firma de traductor jurado; un documento que se presentará ante un registro oficial o un tribunal, sí.
¿Puede una empresa gestionar sus traducciones internamente?
Sí, pero con condiciones. Funciona cuando el volumen es bajo, el contenido no tiene alta responsabilidad y hay alguien con formación específica que asume esa tarea. Cuando el volumen crece o el contenido es técnico o jurídico, la gestión interna suele generar inconsistencias que acaban siendo más caras de corregir que el coste del proveedor externo.
¿Qué diferencia hay entre una empresa de traducción y un traductor autónomo?
El traductor autónomo suele ofrecer un perfil de especialidad más definido y una relación más directa. La empresa aporta capacidad de escala, gestión de proyectos con varios idiomas simultáneos y un sistema de control de calidad con revisión por un segundo traductor. Para volúmenes altos o proyectos multilingües, la empresa es más adecuada. Para encargos puntuales en un par de idiomas con perfil muy especializado, el autónomo puede ser la mejor opción.
Si tu empresa necesita traducciones de forma recurrente o estás afrontando un proyecto de internacionalización, contacta con nosotras, estaremos encantadas de ayudarte. Mientras tanto, puedes leer nuestra guía sobre cómo calcular el precio de una traducción.
Elena Fernández Luna es cofundadora y directora general de Trágora (agencia de traducción) y de Trágora Formación (la escuela de formación de traductores). Licenciada en Traducción e Interpretación (UGR), traductora jurada de inglés y máster en Marketing Digital, combina desde hace 20 años la gestión de proyectos lingüísticos con estrategia comercial y la orientación profesional para traductores.
